El nombre conjura imágenes legendarias de naves vikingas atravesando las frías aguas del Atlántico norte y paisajes gélidos nunca antes conocidos: Ultima Thule. El mítico, inalcanzable territorio que marcaba el final del mundo conocido. Y para quienes crecimos leyendo las aventuras del Capitán Trueno, el reino de donde procedía Sigrid, la eterna novia del protagonista.

Hacia allí se dirige ahora la sonda New Horizons después de visitar, en 2015, otros mundos helados: Plutón y su satélite Caronte. En vista del éxito de esa misión y ya que la nave se encontraba en buenas condiciones y con suficiente combustible, se decidió dirigirla hacia otro objetivo aún más lejano, en este caso, uno de los cientos de miles de pequeños cuerpos que giran en el cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Neptuno.

Cabe la posibilidad de que Ultima Thule no sea un solo cuerpo sino dos, girando uno en torno a otro

Fuente: El País >> lea el artículo original